El mundo del vino, como casi todo, se mueve por tendencias, aunque, también es justo decir que casi todo es cíclico y casi todo está inventado. Lo que cambia son las personas y los enfoques

La necesidad ha hecho que el mundo del vino se renueve, se reinvente y se recicle. Y esto no es el eslogan de una campaña promocional. Es el resultado de las circunstancias y la afectación de la pandemia. Aquí se ven afectados todos: productores, distribuidores, vendedores y consumidores.

Es por ello por lo que la visión de lo que vendrá es más un deseo para algunos que una realidad y, sin embargo, para otros es una estrategia con la que poder llegar al consumidor final. Este, es a la vez el beneficiado y el perjudicado casi a partes iguales. En algunos casos, las bodegas han tenido que bajar los precios para llegar el cliente final y, esto obviamente lo beneficia. Pero, las actuales circunstancias globales en lo que se refiere a energía, transporte, logística o materias primas ya no van a poderse asumir en origen y será el consumidor quien tendrá que pagar el pato.

Entre tanto, hay quien busca unos llamados nuevos sistemas de elaboración y que no dejan de ser los ya utilizados si miramos atrás. Lo que, si es cierto, es que las opiniones varían dependiendo de la posición en el sector. Y para ello hemos preguntado a sumilleres, bodegueros y prescriptores. Todo ello me hace llegar a la conclusión de que no hay una única dirección lineal, sino más bien transversal que hace que el sector en este 2022 sea como un prisma de muchas caras y, cada una de ellas, te da una luz diferente.

La Presidenta de la Associació Catalana de Sommeliers, Anna Vicens, opina que las tendencias irán sobre todo enfocadas a los vinos ecológicos y respetuosos con el entorno. Hace hincapié en los vinos de proximidad y en las variedades propias para elaborarlo.

Si nos vamos hasta la otra parte del mapa, el Presidente de la Asociación de Sumilleres de Málaga, Juanjo Sánchez Vidal, coincide en el tema de los vinos de proximidad y kilometro cero.  Cuenta que la pandemia nos ha abierto los ojos y se ha descubierto que no hay que ir a buscar un producto de calidad a cientos de kilómetros de nuestras casas. Los pequeños productores. Los vinos de parcela. Viticultores con alma de artesanos. Ellos llenarán las mesas de vinos que podrían ser de un vecino muy próximo.

Desde la vertiente formativa, el sumiller, docente y elaborador Xavi Nolla hace referencia a los espumosos ancestrales, los vinos canarios y, coincidiendo con Anna Vicens, las variedades autóctonas en general destacando la pansa blanca (xarelo) en Cataluña.

El laureado sumiller Cesar Cánovas nos cuenta que una de las cosas para tener en cuenta ha sido la escasez de champagne, una visión que habla del desabastecimiento que va a provocar que en el próximo año el consumo de este espumoso francés suba. Mientras, apunta, esto va a hacer pensar más en productos de proximidad.

Seguimos con otro sumiller, el gallego Nacho Costoya habla del conocimiento y la accesibilidad al mundo del vino a un solo click. El consumo del vino en nuestra propia casa y con un idioma más sencillo y entendible. Anuncia también vinos menos intervencionistas y da especial importancia a la variedad y al suelo. Nombra los vinos con tensión, pero sin espera, algo que muchos usuarios piden en un vino. Como frase de cierre dice: “lo importante es que te guste y no te disguste”.

La popularísima Meritxell Falgueras, la cual nos hablaba el año pasado de vino con mínima intervención y los vinos con crianza bajo el mar, entre otras cosas. Para este año 2022 apuesta por los vinos con textura y trabajo en lías, por el paso por ánfora, por los espumosos de corta crianza y al revés para los rosados a los que añade más crianza. Comenta que los maridajes serán solo de un par de vinos para todo un menú y no de uno por plato y, por último, serán los vinos de fuego los protagonistas.

El sumiller Alex Carlos Nolla, quien ha pasado una década junto a Josep Roca en el Celler de Can Roca, destaca el crecimiento del comercio electrónico y de las redes sociales como elemento muy importante en el mundo del vino. También cuenta que, en aras de la salud, se buscarán vinos con menos alcohol. No habla de la desalcoholización del vino ya que esto le resta alma. Frescura y elegancia a partes iguales. Los proyectos de los jóvenes emprendedores serán también una tendencia sobre todo por la parte humana que, apuesta por el pasado, por el territorio, por la sostenibilidad y el cuidado ambiental. Consciencia con el planeta.

Una aportación que da luz a estas tendencias llega de Mons Escobar, de la Plataforma de Bleisure, WomenWines. Voces femeninas que nos hablan de que el vino, en sí mismo, en general, es una tendencia. Y de esto, ellas y su Club de Vinos, saben un rato. Se ha pasado del esnobismo de hacer ver que se sabía de vino, cuando no era así, a que la cultura del vino pase a ser una moda y forme parte de nuestro día a día. Esto pasa a partir de cierta edad, apuntan. Nos hablan de algo denominado como vinos concepto. Estos combinan el vino con otros productos. Estos otros productos pueden ser ropa, complementos, estilismo u otros. También nombran el vino en lata como producto pedagógico y para tomar en cualquier momento o lugar sin tener que abrir una botella. En sí, todo une el merchandising, el estilo de vida, otros conceptos…Vino para no wine lovers pero que si les importa mucho el lifestyle. 

Repetimos con la opinión del gran Ramón Roqueta Segalès, bodeguero que tiene muy bien tomado el pulso al mercado. Se consolida la tendencia de buscar perfiles más frescos en los vinos, elaborados con variedades de maduración tardía, las denominadas variedades de futuro por su buena adaptación al cambio climático. También habla de la recuperación de los procesos largos de crianza con distintos materiales, pero a diferencia del pasado reciente, unas crianzas mucho más sutiles y delicadas. Para terminar, comenta que se afianza con fuerza la categoría de los rancis (generosos) catalanes. A pesar de tener un mercado relativamente pequeño, tendrán mucha relevancia a la hora de explicar y poner en valor la historia vinícola.

Otro enorme y admirable bodeguero de Andalucía es Francisco Robles de Montilla Moriles. A nivel general, el concepto medioambiental va a seguir imprimiendo un protagonismo muy fuerte. Habla de la viticultura y la enología ecológica. Se van a seguir buscando vinos con identidad propia, que se vinculen directamente con los territorios, con personalidad geográfica y enológica, con trabajo de la cubierta vegetal de manera más asidua. De acuerdo con ello, nos recuerda una de sus premisas o eslóganes de Bodegas Robles donde el progreso pasa irremediablemente por el regreso. Recuperar prácticas olvidadas y que vuelven a estar de moda. También habla de una cosa que son los vermuts elaborados con grandes vinos y, esto es muy interesante pues en los últimos tiempos están haciéndose verdaderas joyas en muchos lugares de nuestra geografía. Los botánicos pasarán a un segundo plano y serán los matices del vino los verdaderos protagonistas y no al revés como hasta ahora. Los vinos espumosos serán tendencia también tal y como anunciaron ya al poner en el mercado su Pedro Ximenez de segunda fermentación por el método tradicional champegnoise. Nos invita a tratar los vinos espumosos en copa amplia y no en la copa flauta típica. Dice que tenemos mucho trabajo por hacer en este sentido ya que la importancia del vino base solo puede apreciarse en una buena copa, dejando atrás la observación de la burbuja. Y para terminar, en lo que se refiere a los vinos generosos, una menor graduación alcohólica.

Termino con la visión de Carlos González, Director de la Guía Peñin, que nos habla de la apuesta de las pequeñas y grandes bodegas en lo que se refiere a las variedades autóctonas de su zona y a los vinos de parcela. Aunque mantengan su portfolio general, las variedades y las parcelas serán las protagonistas. En lo que se refiere a los estilos, están todos. Vinos más clásicos, muy maderizado y concentrados. Los vinos tecnológicos de elaboración muy masiva para todas las mesas y lineales. Pero, insiste en las parcelas y las variedades

CONCLUSIONES

Como podemos ver, y tal como comentábamos al principio, existen diversas interpretaciones en lo que a las tendencias se refiere y. si las comparamos con las previsiones del año anterior podemos encontrar ciertas similitudes. La cosa va de proximidad, internet y anhelos personales, por zona o por sector. De todas las opiniones me quedo con que el vino es sí es una tendencia y la oferta es enorme, así que seguro que encontramos lo que buscamos.

NOTA: Como todos sabeis, Vinos y Restaurantes es una revista impresa por lo que añado las imágenes del artículo en su número 233 de Enero de 2022.

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