Cómo ser el mejor sumiller

Dani Martínez Felguera, del Celler de Can Roca, se proclama ‘Mejor Sumiller de Cataluña’ tras una prueba muy exigente.

dani_martinez_felguera

La profesión de sumiller es una de las más apasionantes dentro del mundo del vino. Pero ¿Qué es un sumiller? El sumiller es aquella persona que conoce el vino desde su elaboración hasta el momento del servicio. Sus funciones y conocimientos son muchos pero podríamos resumirlos en que es un comunicador y prescriptor de la cultura del vino. ¿Pero cómo llega un sumiller a convertirse en el mejor?

Los estudios de sumillería en España, igual que en otros países, no son nada baratos, en ningún sentido. Requieren de un esfuerzo económico importante y un sacrificio incalculable en horas de estudio. La formación se adquiere en estudios de extensión universitaria o en entidades dedicadas y reconocidas dentro de esta profesión. Además, es una formación constante y continua que nunca ve su fin, pues el mercado vitivinícola está en constante cambio y expansión, provocando que el sumiller se vea en la obligación de estar pendiente de dichos cambios para poder ejercer su trabajo con rigor.

Sum 2

Para llegar hasta un concurso, primero el sumiller debe haber terminado sus estudios y que estos sean reconocidos por la entidad organizadora del concurso. Normalmente, son asociaciones autonómicas de sumilleres que están adscritas a una federación nacional que a su vez forma parte de una internacional que engloba a todas. Diversas pruebas sirven para llegar hasta las semifinales de un concurso de sumillería, pero es esta penúltima fase y en la final donde realmente se tiene que ‘dar el do de pecho’.

Un examen escrito de 60 preguntas debe ser contestado en 90 minutos. El contenido de las preguntas no siempre están relacionadas con el vino y los conocimientos se amplían al café, las aguas, cervezas, tabaco o destilados, entre otras bebidas. Conocer, por ejemplo, el tipo de tierra de una subzona vitivinícola de cualquier lugar del mundo o la variedad de uva y proceso en la elaboración de un determinado vino, son parte de este examen escrito, que sirve en primera medida para determinar los amplios conocimientos que debe tener un buen sumiller.

Sum 4

A continuación, una prueba práctica de decantación pone en evidencia la destreza en el servicio del vino del concursante. Como no podía ser de otra manera, hay una prueba de cata, en la que el participante debe describir dos vinos, uno en su idioma y otro en francés o inglés, por supuesto sin conocer cuáles son. Llegados a este punto, la criba de participantes decapita a destajo a quienes no superan estas pruebas y solo tres son llamados a la final.

Un test de imágenes de 15 segundos debe ser contestado por los finalistas y por supuesto, acertado. De nuevo una prueba de cata oral debe identificar varios vinos en dos idiomas en 11 minutos. A continuación, a los participantes se les da una carta de vinos errónea y deben discriminar donde están los fallos conscientemente introducidos por los miembros del jurado. Hay una toma de comanda en una ‘mesa de restaurante’ con un menú elegido por los clientes, que son miembros del jurado y el sumiller aspirante debe hacer un maridaje acorde a las circunstancias de la mesa.

Sum 3

Para finalizar, de nuevo, una prueba de decantación, en la que además se valora el estilo y la elegancia del sumiller. A partir de ahí, es el jurado, compuesto por sumilleres campeones de otras ediciones, docentes universitarios y figuras relevantes en la sumillería y la docencia, los que tienen la responsabilidad de puntuar y decidir quién es el ganador. Pues a todo esto, es a lo que los sumilleres de las diferentes asociaciones española se enfrentan, antes de llegar a la final nacional, después a la final europea y a la final mundial. El nivel en España es altísimo y llegar como han llegado nuestros sumilleres al europeo o al mundial, es motivo de orgullo para nuestra sumillería.

Sum 6

Toda esta disertación, justifica más que con creces que la profesión de sumiller sea respetada y valorada por los amantes del vino y la gastronomía. Dani Martínez, es sumiller en el Celler de Can Roca en Girona y tras tres años de intentarlo, esta vez lo ha conseguido y se ha proclamado Mejor Sumiller de Cataluña 2016.

Sum 5

Este mismo año, Josep Pelegrí, miembro del jurado y también miembro de laAsociación Catalana de Sumilleres fue el ganador de Cataluña en 2015 y después de toda España este 2016. Dani Martínez pasa a ser uno de los finalistas nacionales y la preparación para el concurso, empieza en el minuto uno tras el concurso de Cataluña. Mucha suerte compañero.

Publicado en THELUXONOMIST.ES

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