AVE QUE VUELA, A LA CAZUELA

El refranero popular, de nuevo, nos recuerda que la gastronomía no sólo está en la huerta y el mar, sino que también, como el amor, está en el aire.

Como en tantas otras parcelas dedicadas a la comida, las aves de corral en Cataluña también tiene un lugar privilegiado.

Una nueva ruta por nuestras tierras, esta vez dedicada a las aves de corral, nos muestra la grandeza y diversidad de nuestro país. Contamos con insignes aves que son las protagonistas de la mesa en el día a día y que deleitan a nuestros invitados en ocasiones especiales y de celebración familiar.

El pollo de pata azul del Prat de Llobregat. El pato mudo del Penedès. El gallo Radulf de Borredà. Gallo y gallina de Vilafranca. Pato de cuello verde, la polla de agua, la fotlla …, todo el Delta del Ebro. Estas son sólo algunas de las aves más conocidas, y éstas, zonas que se dedican con notoriedad a la cría de aves de corral: el Empordà, la Selva del Camp, Castellón de Ampurias, Olot y tantos otros lugares.

En caldo, asado, a la cazuela, frito, entero, en piezas, el pollo es quizás el ave más consumida en nuestra dieta por su precio y versatilidad. Las expertas manos de abuelas y cocineros profesionales son las culpables de chuparse los dedos constantemente.

En cuanto al vino, las aves de carne blanca encajan muy bien con ciertos blancos ligeros (si tenemos en cuenta su preparación, como siempre digo). Las aves de carne con un poco más grasa como la oca o algún tipo de pato se llevan muy bien con los blancos de crianza o con negros jóvenes. El avestruz de carne roja pediría un tinto con crianza o reserva (o un negro estructurado independientemente del tiempo de paso por barrica). He dejado la carne de las aves de caza para el final pues probablemente sean las más apreciadas en los espacios gourmets.

Becada, faisán, codorniz, perdiz y pichón son probablemente las aves reina de la cocina. Como el primero es el primero, quitamos las plumas a nuestro pichón (por ejemplo) y vamos a darle una delicada cocción asado y después glaseado. Lo acompañamos con unos frutos rojos y una reducción de un caldo de ave.

¡Suena delicioso!

Vamos a la bodega o tienda de vinos y buscamos entre la zona de la DO de Pla de Bages. Hoy nos detenemos en el municipio de Santa María de Huerta de Avinyó. Allí, en medio de un paraje rodeado de bosques encontramos el Mas Roqueta donde se ubica Bodegas Abadal. He elegido para acompañar este pichón uno de sus deliciosos vinos. El Tinto de Guarda 3.9.

A 7879

El 3.9 es el vino de finca de la familia Roqueta. Sus doce meses de crianza en barricas de roble francés nuevo y su coupage, Cabernet Sauvignon y Syrah expresan en cada trago la identidad de la parcela de procedencia. Sus redondeados taninos, la frescura de sus matices balsámicos y la delicadeza de sus frutos rojos se funden con la deliciosa carne de pichón asado en una intensa abrazo casi lasciva y que convierte este maridaje en memorable.

Publicado en VADEVI.CAT

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